domingo, 6 de octubre de 2013

Cap. 4º: “This is it”



Cuando me adentré en el avión, pude notar que ya todos ocupaban sus lugares, y varias personas se me quedaban viendo. Instantáneamente me torné roja. No era que me molestara que las personas me vieran, digo, ya sabía que era bella, ok no, pero simplemente me intimidaban tantos pares de ojos dirigidos exclusivamente a mi. Lo sé, seguramente pensarán ¿Por qué se pone así si quiere ser famosa? Bueno, la respuesta es simple. Cuando estoy en un escenario es algo totalmente distinto, es como si me desconectara del mundo y en cambio, me conectara exclusivamente con la canción, con la música, con la letra… con todo. En un escenario perdía el miedo al “¿Qué dirán?” y simplemente me dejaba llevar. Así era yo.

Rápidamente desvié la mirada a mi boleto, donde se podía leer la fila y el número de asiento que me correspondía.

Fila A asiento 3

Miré con desconcierto los números y letras marcados en los porta-maleteros, por encima de los asientos ¿Me había confundido? Ahí las letras empezaban con B ¿Dónde demonios estaban las A?

-¿La puedo ayudar en algo señorita?- escuché la voz de una sobre cargo, que al parecer era la encargada de dar las instrucciones de seguridad.

-En realidad sí- dije girándome a ella- Es que no encuentro mi sitio.

-Oh, lo que pasa es que no está en la sección correcta- me sonrió con amabilidad, al tiempo que posaba su mano en mi hombro y me encaminaba hasta topar con una cortina azul marino.

Al momento de adentrarnos, todo el contexto cambió. Los llantos de los bebés habían sido reemplazados por una música de elevador algo reconfortante, y en lugar de asientos azules de tela, habían asientos de piel blanca, reclinables y con una mesa de madera obscura delante, y una televisión.

Mis ojos se abrieron de par en par.


¿Primera clase? ¿Ezra me había comprado boletos en primera clase?

En mi corta vida nunca había tenido la oportunidad de viajar en VIP, ya que solo nos podíamos dar el lujo de hacerlo en clase turista. Esto era algo totalmente desconocido para mi, pero algo me decía que no lamentaría el poder darme el lujo de disfrutarlo.

Cuando me di cuenta la azafata había desaparecido con mi maleta y en cambio, un chico guapísimo, de cabello rubio y ojos verdes, que bien podía haber sido un super modelo, apareció delante de mi con una bandeja de plata llena de copas.

-¿Le gustaría tomar algo antes de que el avión despegue?- me ofreció- Tenemos una amplia selección de vinos Europeos o bien, nuestros deliciosos cocteles del caribe ¿Qué prefiere?

¿Era joda? Una amplia sonrisa se dibujó en mis labios.

-Creo que será esto- dije tomando de la bandeja, una copa color rosa con una cereza en el claro líquido.

Sinceramente no sabía que estaba tomando pero ¡¿A quién le importaba?! Estaba por mi cuenta, las vacaciones habían comenzado, no tenía a ningún vejete tratando de imponerme reglas… al menos por ahora, y la vida al parecer me sonreía en este momento. Nadie moría por disfrutar un poquito ¿O sí?

Mientras le daba un sorbo a la bebida, me recosté en el asiento, que en realidad parecía más una cama que otra cosa, y me dispuse a ver por la ventana. Fuera, era de noche y apenas si se lograba ver una sola estrella, ya que estaba demasiado nublado. Inmediatamente una oleada de tristeza me embargó  y aquella emoción que había sentido hacía unos momentos, se fue desvaneciendo.

-Voy a extrañar esto….- susurré mientras veía por la ventanilla como íbamos avanzando lentamente por la pista.

Este era mi hogar, había crecido aquí desde que era una pequeña niña de 1 año, todos mis recuerdos estaban aquí… toda mi vida ¿Cómo te podías desprender del pasado?

-Oye ¿Te encuentras bien?- escuché que preguntaba alguien del otro lado del pasillo.

Inmediatamente me giré a ver a quien le pertenecía esa voz algo ronca, y mis ojos se encontraron con unos ojos claros de color azul, los cuales le pertenecían a un chico de cabello rubio y facciones algo finas.

-¿Disculpa?- dije mirándolo algo desconcertada.

-Que si te encuentras bien- volvió a preguntarme, al tiempo que enderezaba su asiento y me miraba con atención.

-Sí, por supuesto.

-Pues… a mi no me lo parece- dijo mientras tocaba con sus dedos su mejilla derecha.

Inmediatamente toqué mis mejillas y pude notar como estaban húmedas y algo pegajosas ¿Cuándo había empezado a llorar? Me alarmé un poco, y comencé a secarlas con la manga de mi sudadera morada.

-Lo siento- dije con voz algo pastosa.

-¿Te estás disculpando conmigo por llorar?- sonrió algo confundido.

-Yo no…

Vaya, me estaba haciendo sentir como una perfecta imbécil.

-Me llamo Ryan Butler- se apresuró a decir, al tiempo que me ofrecía su mano.

-(Tn)___ Hastings- dije imitando su gesto.

-Y dime (Tn)___ ¿Vas de viaje o regresas a tu hogar?

-Ojalá fuera un viaje- dije sin pensarlo.

Ryan enarcó una ceja a modo de interrogación.

Solté un sonoro suspiro- Quiero decir que… de cierta forma es un viaje obligado de 1 año.

-¿Tus padres te obligaron?

-Mi madre me obligó a irme a vivir con mi padre- dije con amargura.

¿Qué hacía yo contándole todo esto a un perfecto desconocido? Quien sabe, ni yo sabía. Simplemente, me dio un aire de confianza que hacía mucho no sentía con nadie, a excepción de mis dos mejores amigos. Me agradó el sentimiento.

Además, viéndolo desde otro punto de vista, jamás volvería a ver a este chico, así que no tendría porqué preocuparme de contarle toda mi vida. Era algo así como… ¿Ir a confesarse?

-Auch… Lo siento mucho- hizo una mueca.

-Ni te imaginas…- dije mientras me volvía a recostar en mi asiento y miraba por la ventana como ya nos encontrábamos rodeados de espesas nubes grisáceas.

Antes de que cualquiera de los dos pudiese decir algo más, las televisiones que se encontraban delante de nosotros se encendieron y varios cuadritos con opciones desde mirar el mapa de la ciudad, hasta entretenimiento multimedia, aparecieron.

Sin pensarlo mucho, tomé el control que se encontraba en la mesita de madera y comencé a inspeccionar la música que había en la lista de reproducción.

Había de todo, y pude reconocer una que otra canción o artista, pero lo que logró llamar mi atención por encima de todo, fue que aparecía el nombre de Justin Bieber.

Su nombre se quedó seleccionado, y yo seguía debatiéndome entre si presionar el botón de aceptar o seguir bajando para ver otras opciones. ¿Qué debía hacer? Bueno, después de todo ya no estaba Cam aquí o Jane, para poder reprocharme nada…

-¿Te gusta Justin Bieber?

Sobresaltada por el sonido de la voz de Ryan, dejé caer el control al suelo, y sin atreverme a mirarlo a los ojos, me apresuré a levantarme de mi sitio para agacharme y recoger el aparato.

-No, para nada- dije atropelladamente.

Algunas costumbres nunca cambiaban. Suponía que jamás llegaría el día en que admitiría que me gustaba su música.

-¿Por qué no?- me miró inclinando la cabeza a un lado, al tiempo que veía como me volvía a acomodar en mi sitio.

-Pues porque creo que es un creído que canta como niña- dije encogiéndome de hombros, mientras comenzaba a hacer shuffle en la pantalla.

Pude escuchar como Ryan soltaba una carcajada y se comenzaba a limpiar unas pequeñas lágrimas que se habían formado al borde de sus ojos.

-¿Qué?- lo miré desconcertada- ¿Qué es tan gracioso?

-Nada, supongo que la forma en que lo dices- tomó una gran bocanada de aire y trató de amortiguar su risa- Lo que pasa es que creo que nunca nadie me había dicho eso en la cara.

¿Cómo que nadie le había dicho algo así a la cara? ¿Acaso era uno de esos Beliebers? ¿A los hombres les gustaba Justin Bieber? Nunca había conocido a uno… Esto era extraño.

-No me digas que te gusta Justin Bieber- dije lentamente con una sonrisa irónica en los labios.

-Para nada- dijo encogiéndose de hombros con una pequeña sonrisa en los labios- Creo que simplemente es admirable ¿No lo crees?- pude notar como me miraba de reojo.

-¿Admirable?- dije soltando un bufido que pretendía sonara desdeñoso- ¿Es admirable ser un narcisista lleno de tatuajes, drogadicto y además de todo con malos gusto musicales?

-¡Auch!- exclamó Ryan volviendo a reír un poco- Suena como si de verdad lo aborrecieras ¿Puedo saber que te ha hecho como para que lo odies tanto?

-No lo aborrezco, ni lo odio- solté casi automáticamente. Me lamenté por el pequeño desliz al instante- Quiero decir, eso sería darle demasiada importancia. Simplemente… nada, eso pienso de él y punto- sentencié.

Pude ver como la sonrisa de Ryan se iba ensanchando poco a poco ¿Qué le pasaba a este sujeto?

-Entonces supongo, que no querrás saber quien es mi mejor amigo.

-¿Qué? No me digas que tienes amigos que lo aman como esas niñas locas que se llaman a si mismas Beliebers- puse mi mejor cara de asco.

-Creme… es algo mucho peor que eso- dijo con voz misteriosa al tiempo que se ponía sus beats rojos con blanco y comenzaba a buscar música en la pantalla delante de él.

Poco a poco fui soltando el aire que había estado acumulando y cerré los ojos. Al parecer Justin Bieber me seguiría causando un conflicto interno hasta el final de mis días.

Sin saber cuando me había quedado dormida, al momento de abrir los ojos me di cuenta de que el avión estaba descendiendo. Inmediatamente me enderecé en el asiento y froté mis ojos para poder despejarme y enfocar bien.

A un lado mío Ryan dormía profundamente con la boca abierta, algo que provocó que sofocara una carcajada. Rápidamente saqué de mi bolsa mi iPhone y le tomé una foto ¿Qué podía hacer? Se veía muy gracioso.

Damas y caballeros, hemos llegado a la ciudad de Toronto, Ontario, la temperatura es de 15º c, con cielo despejado. Esperamos que hallan tenido un buen viaje.

La voz del capitán, resonó por todos los altavoces e inmediatamente guardé mis audífonos y mi celular, para después ponerme de pie, al tiempo que hacía eso la sobrecargo llegó con mi única maleta y me dedicó una sonrisa amable.

-Que tenga buen viaje señorita.

-Ojalá- le respondí casi en un susurro mientras apretaba los labios con fuerza.

Había llegado, ahora me encontraba a kilómetros de mi hogar y de todos mis seres queridos, y el simple hecho de pensarlo me hacía sentir vacía y… perdida. Tendría que empezar de cero, ir a una nueva escuela, hacer nuevos amigos…. ¿Lograría siquiera hacerlo? ¿Lograría encajar en este extraño lugar? Mis ojos comenzaron a arder con fuerza. No quería estar aquí.

Rápidamente me encaminé hacia la puerta de salida donde todos los pasajeros se estaban aglomerando para poder salir, afortunadamente me abrí paso entre el mar de cuerpos y pude respirar el aire fresco del exterior. Fuera, una brillante luna plateada me dio la bienvenida al frío país… hasta el clima era distinto ¿Qué hacía yo aquí?

-¡Hey! (Tn)___- escuché que gritaban a mis espaldas, justo cuando estaba por bajar del último peldaño de la escalerilla del avión.

Al momento de mirar por encima de mi hombro, pude ver como Ryan bajaba con dos pequeñas maletas, una en cada mano, y empujaba a las personas que intentaban bajar tranquilamente del avión, para llegar hasta donde me encontraba.

-¿No planeabas despedirte?- me sonrió.

-Digamos que no soy buena para las despedidas- dije respondiendo a su gesto de igual manera, pero al instante pensé en Cameron y cómo me había dolido tanto tener que dejarlo ir. Mi sonrisa se desvaneció instantáneamente.

Ryan debió de haber notado mi reacción, porque inmediatamente cambió de tema.

-Wow, si que hace algo de frió- dijo mientras comenzaba a frotar sus brazos- Será mejor que nos apresuremos a entrar ¿No tienes que recoger nada más de las bandas de equipaje?

Negué con la cabeza.

-Genial, entonces andando- dijo mientras comenzaba a reanudar su paso.

Al momento de pasar las puertas de cristal y adentrarnos en el enorme aeropuerto, un reconfortante calor inundó mi cuerpo. Esperaba que Ezra tuviera calefacción en su casa, porque de no ser así moriría congelada o algo por el estilo.

-Al parecer tenemos que salir por la puerta 2- comentó Ryan una vez que habíamos recorrido un largo tramo de pasillo- ¿Vendrá alguien por ti?

-Ezra, quiero decir, mi padre- me corregí rápidamente.

No lo podía creer, estaba a punto de ver a la persona que se había dedicado a ignorarme por casi 16 años… ¿Cómo se suponía que debía de ser este encuentro? Un tremendo escalofrío recorrió cada una de mis extremidades.

-Y ¿Por ti quien viene?- pregunté antes de que pudiera comentar o preguntar algo sobre mi padre.

-Mis amigos o mi padre- se encogió de hombros- Sinceramente no tengo idea.

-¿Así que tu vives aquí?- lo miré intrigada.

Ahora que lo pensaba, no le había preguntado eso antes.

-Vivo a dos horas de aquí- me explicó- En un pequeño pueblo llamado Stratford.

-Genial.

-¿Y tu? ¿Sabes en dónde vivirás?- me preguntó, al tiempo que me miraba de soslayo.

-No tengo idea, supongo que aquí en Toronto- solté un hondo suspiro- Ni siquiera eso sé.

Básicamente lo único que sabía, es que estaba en Canadá y que viviría en algún lugar de Canadá, mi madre ni siquiera se había molestado en entrar en detalles.

-Bueno, espero que estés cerca de Stratford- me sonrió- Sería una lástima no volvernos a ver ¿No crees?

No pude evitar sonreír ampliamente. ¿Acaso se podría decir que ya había hecho un amigo?

-Absolutamente.

En menos de lo que pensaba ya no encontrábamos delante de la puerta, la cual cruzaríamos y nos encontraríamos con las cientos de personas que esperaban a alguien del mismo vuelo que nosotros. Mi pulso se aceleró.

-¿No vienes?- me preguntó Ryan mientras sostenía la puerta de cristal delante de él, para evitar que se cerrara.

-Yo… salgo en unos segundos- dije finalmente- Quiero tener algo de tiempo a solas- le expliqué.

-Por supuesto- asintió sencillamente, como si comprendiera lo que estaba sintiendo, o simplemente estaba tratando de ser condescendiente.

Una vez que la puerta se hubo cerrado detrás de Ryan, me recargué en la pared blanca de a un lado y me dejé caer lentamente hasta sentarme en el suelo.

Esto era. Todo se reducía al aquí y al ahora. No podía detener el tiempo o evitar lo inevitable, además ¿Qué no era mejor enfrentarse al problema lo antes posible, para después sobreponerte a el? Así era, pero simplemente no podía evitar sentirme asustada…. Y no sabía si era por Ezra, o todo lo que conllevaba con él.

Apreté los puños con fuerza al mismo tiempo que los ojos, y me fui poniendo de pie poco a poco.

-Es hora- pensé mientras abría los ojos y contenía el aire dentro de mis pulmones- This is it.

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¡Hola chicas! ¿Cómo están? Yo súper mega hiper feliz!!!! Hoy se estrenó Heartbreaker!!! asdfghjklñ no saben como me puse a gritar xD Les juro que la amé por completo :´) 

Bueno chicas, aquí les dejo el cap, tarde pero aquí está n.n espero que les guste y que comenten mucho mucho :D ya saben que sus comentarios me motivan a seguir escribiendo. Tampoco se olviden de comentarme que les pareció la canción! 

Por cierto, me gustaría hacerles una recomendación de una novela hermosisisisma!! Les juro que yo la estoy amando. La nove es de una chica llamada Callia Klavdianos, ella apenas empezó su novela hace unas semanitas, pero les juro que es hermosa! Bueno aquí les dejo el link para que se den una vuelta ;)

http://justindrewbieberfanfic.blogspot.mx

Las adoro!! 

Andy<3 

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