lunes, 7 de mayo de 2012

Cap 64°


Una vez dentro y de vuelta en la cocina dejé la bolsa en la barra y comencé a sacar los miles de frasquitos con mermelada de distintos sabores, la harina, los frutos secos, los huevos, moldes, y demás cosas de repostería para hacer los pastelitos para la dichosa feria, casi había olvidado por completo que habíamos quedado en hacerlos juntas para antes del próximo viernes, al parecer ya volvía a tener trabajo que hacer.
Ya había sacado todas las cosas de la bolsa, cuando descubrí en el fondo una pequeña tarjetita lila.

(Tn) ___, como lo habrás notado dejé en frente de la puerta de Justin, todos los ingredientes que compramos para hacer los pastelitos de la feria, supuse que lo habías olvidado ¿Me equivoco? Hahaha, como sea, creo que tendrás que encargarte de ellos tú sola :/ ¡No me odies! Porque sé que yo fui la que te metió en todo esto en primer lugar, pero es que… Aaaaa!!! Amiga, Ryan me invitó a una cena romántica ¿Puedes creerlo? ¡Es un amor! Por favor te estaría por siempre agradecida si me cubres por esta vez haciendo los pastelitos ¿Sí? ¡Haré lo que quieras! Por favor…
En caso de que tu respuesta sea sí, ¡Te amo! En caso de que no… ¡Igual te amo! (:

Gracias, besos.
Tú mejor amiga

Hayley.
Reí un poco con la carta de mi loquita amiga, bueno… ¿Qué le podía decir? Obviamente que la ayudaría, después de todo ella había hecho muchísimas cosas por mí en el pasado, con el simple hecho de estar para mí en todo momento.

Sin más tiempo que perder, además del hecho que no tenía nada más interesante que hacer, me puse a hacer los dichosos pastelitos, o bueno… eso intentaba hacer, como ya lo había mencionado ¡Soy un asco para la cocina! Lo único que se hacer bien es servir cereal, y eso creo que no cuenta para nada.
-Veamos… ¿Qué se hace primero?- pensé en voz alta mientras me ponía a buscar por todas las alacenas un recipiente en el cual hacer la mezcla.

Tal vez Pattie tendría uno de esos recetarios de cocina ¿No? bueno, todas las mamás tienen uno de esos, así que seguí con mi búsqueda, pero nada, no encontraba nada, y me estaba comenzando a desesperar demasiado.
Después de 30 minutos sin éxito, decidí experimentar por mi cuenta, así que saqué un recipiente y sin saber muy bien lo que hacía, le puse leche, unos puños de harina, un huevo y saqué una cuchara y comencé a batir todo.

-Bueno, creo que no estoy tan perdida- dije con una pequeña sonrisa.
Así continué por un buen rato, y luego de eso mezclé todas las cosas que había comprado con Hayley en el almacén, y lo que quedo fue una mezcla bastante… peculiar por no decir la palabra asquerosa.

-Bueno… Max  dice que no hay que juzgar un libro por su portada- dije mientras metía la mezcla en los moldecitos y los colocaba con mucho cuidado en el horno ya precalentado.
-Uff- dije pasando mi mano por mi frente con cansancio y sentándome en la mesa mientras observaba el horno- ¡Bueno!- sonreí- No fue tan difícil como pensé.

Pero justo en ese momento un olor a quemado comenzó a llenar toda la cocina y antes de que pudiera siquiera reaccionar, la alarma contra incendios comenzó a sonar y en pocos segundos me encontré bañada en agua que caía del techo, sin pensarlo dos veces abrí el horno y saqué los ahora incendiados y mojados pastelitos.
-¡Nooo!- dije preocupada- ¡Mis bebés!

Hahaha lo sé, soy una reina del drama, pero ¡Diablos! Había pasado más de dos horas haciendo esas cosas ¡Para que terminaran incendiados y todos mojados!
-¡Mojados!- pensé en voz alta- Mierda….

Mi mirada comenzó a recorrer lentamente la cocina que ahora parecía más que una cocina, un campo de batalla.
-Estoy muerta…

Las antes limpias e impecables paredes blancas, estaban llenas de harina y de la mezcla extraña que había hecho, toda la cocina estaba regada con trastos sucios, huevos, mermelada ¡De todo!, incluso el techo, Y para colmo ¡Todo estaba empapado!
-¿¡(Tn) ___?!- escuché que decían detrás de mí.

La bandeja de pastelitos arruinados que llevaba en las manos,  resbaló de mis manos del susto y con el corazón latiendo a mil me giré a ver de quién se trataba.
-¡Mierda, Justin!- grité mientras posaba mi mano en el corazón- ¡¿Siempre tienes que asustarme?!

-¡(Tn) ___!- dijo acercándose al campo de guerra- ¿Qué has hecho?- dijo mirando todo a su alrededor.
-¿Sorpresa?- dije mirándolo avergonzada con una pequeña sonrisa.

Justin me miró sorprendido y después soltó un largo suspiro.
-¡Lo siento mucho! - dije mirando apenada hacia el suelo- Yo… no quería… receta… pastelitos… Hayley…

-Tranquilízate (Tn) ___- sonrió- Tienes suerte de que mi madre haya salido a ver a los abuelos.
-¿No estás molesto?- lo miré confundida.

-En lo absoluto- rió- Esto demuestra que te tendré que mantener alejada de la cocina- sonrió.
-Pero… ¡Mira esto! ¡Tú cocina…! ¡Mis postres! ¡Hayley me va a asesinar!

-¿Hayley?- me miró sin comprender.
-¡Sí!- dije preocupada- Le prometí que iba a encargarme de los pastelitos para la feria ¡Y ahora todo está arruinado!

-¿En verdad estos son pastelitos?- dijo mirando la bandeja con la asquerosa mezcla.
-¡Hey!- lo fulminé con la mirada- No te burles.

-¿Primera vez cocinando?- rió.
-Yo…- titubee- ¿Y qué tu eres algo así como un chef profesional?- lo miré con una sonrisa irónica.

-Se podría decir- dijo con una sonrisa.
-Sí claro- reí.

-¿Quieres que te ayude?- dijo sin borrar su sonrisa.
-Yo…- dudé.

-Vamos, no pierdes nada- sonrió.
-Está bien- dije al final- Pero me ayudarás a recoger este desastre- sonreí.

-De acuerdo- se encogió de hombros.
Después de un rato la cocina quedó impecable y Justin y yo terminamos rendidos, tuvimos que limpiar desde pisos y paredes, hasta ventanas y techos.

-Woow- dije sentándome en una silla con pesar- Creo que no podré moverme en días- dije adolorida.
-Yo igual…- dijo Justin sentándose delante de mi- Pero tenemos que terminar tus postres.

-¿Hablas en serio?- lo miré sorprendida- ¡Son las 2 de la mañana!
-Sí, pero entre más rápido mejor ¿No?- sonrió.

-Tú estás loco- declaré.
-Tal vez un poco- rió- Pero vamos, a lo mucho tardaremos media hora.

-¿Media hora?- lo miré- ¿Es enserio?
-Claro- se puso de pie- Cuando tienes a Justin Bieber de cocinero, nada puede salir mal.

-Oye creo que tu gran ego esta ocupando toda la cocina- reí.
-Vamos bobita- me extendió su mano para que me levantara de la silla- Tenemos que evitar que Hayley te asesine.

Dicho esto, observe como Justin sacaba todos los utensilios necesarios, desde distintos tipos de trastes para mezclas, hasta diferentes tipos de cucharas y amasadores.
-Bien, ya tenemos todos los trastos- dijo acomodándolos en la barra.

-Sí, pero olvidas un pequeño detalle- me acerqué.
-¿Cuál?

-No tenemos los ingredientes- dije mirando hacía la bolsa de plástico ahora vacía- Recuerda que los arruiné todos con mis intentos de pastelitos- hice una mueca.
-Debe de haber algo…- dijo pensativo mientras se acercaba al refrigerador.

-¿Y bien?- me puse detrás de él.
-Amm creo que estamos perdidos- dijo cerrando la puerta.

-Querrás decir Jodidos- dije cruzándome de brazos- ¿Y ahora qué?
-¿Conoces alguna receta que no requiera de mermeladas, leche, higos, cerezas, piña y…?

-Ok, ok, ya entendí- lo interrumpí- Más bien, ¿Qué es lo que tenemos?
Justin sacó y colocó en la barra todos los ingredientes que nos quedaban… los cuales eran muy pocos.

-Bueno- dije acercándome- tenemos una lámina de hojaldre, azúcar, fresas, manzanas, pasas, mantequilla, y un huevo.
-¿Un pastel?- dijo dudoso.

-¿Y de donde piensas sacar más huevos y leche?
-Tienes razón…- dijo lentamente- ¿Se te ocurre algo?

Bueno, estaba más que claro, estábamos perdidos, no podríamos hacer nada con solo esto y Hayley me iba a matar…
-Espera- dije mientras una sonrisa se comenzaba a formar en la comisura de mis labios- ¿Todavía queda algo del postre de Carmen?

-Amm… Ryan estuvo aquí hace un rato, y creeme si te digo que parecía que lo acabábamos de recoger de debajo de un puente- dijo negando con la cabeza.
-¡¿Se acabó el Strudel?!- dije sorprendida- Ese vago…. – murmuré.

-Bueno, de cualquier forma era muy pequeño- se encogió de hombros- No creo que hubiera alcanzado para todos en la feria.
En ese momento mi mirada se paseo por los pocos ingredientes que teníamos en la barra, y fue como si un diminuto foco en mi cabeza iluminara mis pensamientos.

-¡Eso es!- dije feliz- Justin ¿Tenemos canela y almendras?
-Amm déjame ver- dijo dirigiéndose a una alacena y sacando una cajita con especias.

-¿Y bien?- lo miré expectante.
-¡Sí! Sí tenemos- sonrió mientras las sacaba.

-¡Perfecto!- sonreí- Solo necesitaremos esto, esto, esto y esto- dije llevándome los ingredientes y poniéndolos en la mesa.
-¿Qué planeas cocinar?- dijo poniéndose de tras de mí- ¿Te recuerdo que hace un rato casi incendias mi casa?- rió.

-¿Cómo no se me pudo ocurrir antes?- dije sin prestarle atención.
-Pero, (Tn) ___, no tenemos ni leche, ni harina, y solo nos queda un huevo- se quejó.

-Observa y aprende pequeño principiante- reí.
Primero coloqué la hoja de hojaldre, el huevo, el azúcar, las pasas, las manzanas, las almendras, y la canela  delante de mí y le sonreí.

-Tenemos todo para hacer el famoso Strudel de manzana de mi abuelita.
-¿En serio?- se acercó- Pero para el Strudel necesitas vainilla, leche, harina y sémola.

-Justin, Justin, Justin- reí mientras negaba con la cabeza- Es obvio que nunca has probado la receta original Alemana.
Primero puse las pasas a remojar en agua, mientras tanto le indiqué a Justin que estirara la masa de hojaldre y la dejara fina, luego una vez estirada, haciendo un rollito colocamos las manzanas ya picaditas y después de poner el relleno, que contenía las manzanas picadas, las pasas, la canela, las almendras y el azúcar,  cubrimos y sellamos la masa haciendo un cordón, y espolvoreamos con más canela y almendras picadas, y finalmente lo metimos al horno.

-Woow- dijo Justin una vez que terminamos- Creo que tardamos menos de 30 minutos- sonrió.
-Sí…- sonreí- No creo que quede tan delicioso como el de la abuela, pero al menos no creo que explote o se queme- reí.

-Bueno, eso demuestra una cosa- dijo acercándose a mí.
-¿Qué?- lo miré dudosa.

-Que hacemos un gran equipo- me sonrió.
- Ya lo creo- lo miré- Pero no te emociones, Bieber- Reí mientras me alejaba de él.

-Nunca cambias ¿Verdad?- torció los ojos.
-Amm nop- sonreí mientras me daba la vuelta y salía de la cocina.

Pero antes de salir y dirigirme a mi habitación, me giré a verlo.
-¿Justin?

-¿Sí?- dijo alzando la mirada.
-Gracias- sonreí y dicho esto subí las escaleras.

*****************************

2 comentarios:

  1. awwwwwwww que tiernoo el capitulo, me rei muchoo enserio ...Erees una de mis mejores escritoras andy :)) me encanto el capituloo

    ResponderEliminar
  2. awwwwwwwwwwww MORIIIIIIIIIIII!!<3

    ResponderEliminar